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jueves, junio 20, 2013

Abrupto fundido a negro en el Bada Bing



Levantarse de la cama con cierta dificultad. Prepararse los cereales. Repasar la prensa por internet. Volver a ver el regate de Neymar. Leer que James Gandolfini ha muerto repentinamente a los 51 años mientras estaba d vacaciones en Italia. Recoger quijada del suelo. Encadenar una serie de expresiones de creciente mal gusto. Ver parte de su entrevista en "Inside Actor's Studio" y recordar la sensación de calma que transmitía cuando no interpretaba. Contrastar mentalmente con la intensidad comeniños de todos y cada uno de sus personajes más allá de Tony Soprano. Hacer un repaso mental, tratando de obviar el recurso fácil de Imdb, de los papeles que le recuerdas ("Amor a quemarropa", "In the loop", "The mexican", "Marea roja", "La noche más oscura") y detenerte especialmente en uno de los últimos, el de "Mátalos suavemente", en el que en un par de escenas da un recital de matización de un personaje. Lamentar que Scorsese y Gandolfini nunca hayan cruzado caminos. Asociar una palabra a su persona: PRESENCIA. Colgar post homenaje en el semiabandonado blog. Decidir ser jodidamente original e incrustar, como seguramente estará haciendo en el mismo instante el 90% de los blogs de cine y series que se precien, el polémico, abrupto y genialérrimo final de "Los Soprano".





Esta ha sido mi mañana.




Rest in peace, James Gandolfini. Too fuckin' early.

domingo, febrero 17, 2013

Lela y Juan. Gabi. Miquel. Gudayol. Pipo. El Gordo Odena. Joan Dalmau


Hace unos días la Academia de Cine anunció el deceso del actor catalán Joan Dalmau a la edad de 85 años. Aunque apareció en forma de breve en la mayoría de diarios e informativos, me parece que la noticia ha pasado bastante desapercibida. No seré tan hipócrita de declararme seguidor incondicional de su trabajo, entre otras cosas porque la mayoría de su carrera discurrió entre bambalinas y escenarios, y debutó en el cine nada menos que a los 57 tacos en un anecdótico papel ("jardinero", según Imdb) en la adaptación de "Últimas tardes con Teresa" realizada por Gonzalo Herralde en 1984. Su carrera cinematográfica comenzó a despegar en "Secretos del corazón", que en 1997 resultó un considerable éxito de crítica y público, y en el que Dalmau tenía un secundario de peso. Pero su apertura al gran público llegó con "Soldados de Salamina" y su inolvidable, descreído, rugoso, huraño y en el fondo extraordinariamente sentimental Miralles. Fue nominado a los Goya y recibió la cariñosa mención de Eduard Fernández, el ganador, en su discurso de aceptación del premio. A partir de aquí se multiplicó su currículum hasta su retirada después de "Los ojos de Julia" en 2010.

Pero para mí Joan Dalmau siempre será Miralles recordando, con aquella voz de lija a punto de romperse, con una dicción y sentido de la pausa insólita en el mundillo de la interpretación de este país, a aquellos compañeros de batalla, de idea, de fracaso, que cayeron a su lado y a los que su ajada memoria no iba a permitir perecer mientras pudiera recordarles: “Los hermanos Segués; Miquel Cardós; Gabi Baldrich; Pipo Canal; el Gordo Odena; Santi Brugada; Jordi Gudayol. Todos muertos". Una escena que cada vez (CADA JODIDA VEZ) que veo me electrifica el espinazo. Y eso es exclusivamente gracias a Joan Dalmau y el manejo de su arte. Así que Joan, yo tampoco voy a permitir que muera tu recuerdo, ni que sea a través de esta torpe reseña y la ayuda de Youtube. Salud.