Es la película de Joss Whedon que más me apetece ver desde "Serenity" (y estoy seguro de que cierta ex-colega chespiriana piensa lo mismo). Y sí, aún vivo en este planeta y sé quiénes son los Vengadores. Y precisamente gracias a la pandilla marvelita existe esta versión patillera de la comedia más pura del bardo de Avon, filmada y realizada en los descansos (apenas 12 días) del rodaje de "Los Vengadores" y envuelta en el más absoluto de los secretismos. Joie de vivre en blanco y negro, una pinta deliciosa y un reparto absolutamente whedonesque: Amy Acker ("Angel", "Dollhouse"), Alexis Denisof (ídem), Clark Gregg ("The Avengers"), Reed Diamond ("Dollhouse"), Fran Kranz ("Dollhouse", "The cabin in the woods"), Sean Maher ("Firefly"), Ashley Johnson ("Dollhouse", "The Avengers").
Y Nathan Fillion.
NATHAN FILLION HACIENDO SHAKESPEARE.
Por favor, que la estrenen ya.